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En Colombia 1.302 especies tienen algún grado de amenaza

Por: Semana Sostenible

Los datos más recientes del Ministerio de Ambiente indican que hay 814 especies de flora en alguna categoría de amenaza y 488 de fauna. Hoy cuando se celebra el Día Nacional de la Vida Silvestre, el llamado es a proteger y conservar la biodiversidad, un tema en el que las empresas vienen trabajando.

En el país hay 814 especies de flora con algún grado de amenaza. Foto: Pixabay

La pérdida de biodiversidad es uno de los problemas que más preocupa a la humanidad y en Colombia no es la excepción. Hoy cuando se conmemora en el país el Día Nacional de la Vida Silvestre, resulta relevante conocer las acciones que se llevan a cabo con miras a garantizar la supervivencia de las especies. 

Según la información más reciente del Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, en el país hay 1.302 especies que se encuentran en algún grado de amenaza. En peligro crítico hay un total de 182, en peligro el número asciende a 431 y en la categoría de vulnerables se encuentran 689. 

Las especies amenazadas con mayor cantidad de registros, de acuerdo con estadísticas del Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB), son la gallineta pintada, con un total de 1.545 datos, situación que la ubica en la categoría de peligro crítico; el bagre rayado, con 2.046 datos, está en peligro y la planta cuángare otobo, con 4.807 datos, se encuentra en estado vulnerable.

El bagre rayado es una de las especies que se encuentra en peligro de extinción. Foto: Wikimedia Commons

A través del SiB Colombia (SiB), se ha establecido, con datos de presencia, que en el territorio nacional hay un total de 51.330 especies, pero se estima que puede haber entre 200.000 y 900.000. 

De acuerdo con datos del SiB Colombia, a diciembre de 2018, Meta con 15.854 especies registradas; Antioquia con 15.199 y Valle del Cauca con 10.847, son los departamentos con más especies registradas.

Especies endémicas

Según los estudios, hasta diciembre del año pasado en el país había un total de 6.664 especies endémicas: 82 especies de aves, 58 de mamíferos, 6.157 de plantas y líquenes, y 367 de peces de agua dulce. Sin embargo, el SiB aclara que hay muchas más por evaluar y descubrir.

Las especies endémicas con mayor cantidad de registros en el SiB Colombia son la guacharaca moteada, de la cual hay 13.808 datos, la planta Saurauia parviflora que tienen 4.083 registros y la perdiz colorada con 3.825 datos.

Pero así como hay un número importante de especies endémicas, también existen, por lo menos, 922 especies exóticas de fauna y flora identificadas. De estas, solo existen datos disponibles para menos de la mitad, unas 403. 

Estos son los datos oficiales, sin embargo, de acuerdo con las cifras disponibles a través del SiB Colombia, la mayor parte del país se encuentra sub-muestreada. A nivel geográfico, la Amazonía, la Orinoquía y el Pacífico presentan grandes vacíos de información a pesar de su gran riqueza natural, manifiesta Dairo Escobar, coordinador del SiB Colombia.

Tampoco hay mucha información sobre la biodiversidad marina, a pesar de que este ecosistema representa aproximadamente el 50% del territorio nacional. En las áreas marinas del país solo se registran 0.19 observaciones por km2, en contraste con el área continental donde se registran 5.4 observaciones por km2.

Los grupos con mayor diversidad de especies, como los insectos, invertebrados y los microorganismos, están sub-representados respecto a grupos carismáticos como las  aves, mamíferos y plantas con flor.

Iniciativas empresariales 

El mono araña hace parte de las especies que están incluidas dentro de los proyectos de conservación de Ecopetrol. Foto: Pixabay

En medio de este panorama y con el interés de ayudar a preservar la biodiversidad, son muchas las compañías que desarrollan programas en este sentido. Por ejemplo, Ecopetrol apoya el Proyecto Vida Silvestre, el cual busca llevar a cabo acciones de conservación ambiental en los Llanos Orientales, Magdalena Medio y Putumayo. 

Para cumplir con ese objetivo, la petrolera trabaja en proteger 15 especies silvestres, 11 animales y cuatro plantas. Ecopetrol es el principal financiador de esta idea, cuya coordinación técnica la realiza Wildlife Conservation Society (WCS) con el apoyo de la Fundación Mario Santo Domingo y el Fondo Acción.

El proyecto ha implementado iniciativas de conservación que benefician un total de 15 especies vulnerables como el mono churuco, el cedro rosado, el tigrillo, el mono araña, la tortuga charapa, el paujil de pico azul, el caimán llanero y el bagre rayado, entre otros.

En la segunda fase del proyecto, se conformó “El corredor de la Danta”, sendero que busca mejorar su hábitat, facilitando su desplazamiento y reproducción a lo largo de bosques y sabanas. Esta iniciativa se consolidó producto del apoyo de Ecopetrol, WCS Colombia, la Fundación Orinoquia Biodiversa (FOB) y la Corporación La Pedregoza.

Frente al tema, Aníbal Fernández de Soto, vicepresidente de Desarrollo Sostenible de la empresa, señala que trabajan por conservar la biodiversidad de los ecosistemas como parte de los objetivos que en materia de prosperidad compartida y sostenible tiene la compañía. 

Conservando el jaguar

ISA hace lo propio a través del Programa Conexión Jaguar, que desarrolla para contribuir a la conservación de la biodiversidad y a la mitigación del cambio climático. La iniciativa, que trabaja con sus aliados técnicos, South Pole y Panthera y las comunidades campesinas, consiste en la implementación del componente de carbono en proyectos de recuperación y preservación de bosques para la reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero, en zonas prioritarias para la protección, recuperación y conexión de los hábitats naturales y corredores del jaguar en América Latina.

En Colombia, Conexión Jaguar apoya iniciativas forestales en los municipios de Cimitarra, Santander y Tierralta, Córdoba, donde se han avistado y registrado en cámaras trampa más de 40 especies de fauna. Dos hallazgos importantes que dejan como resultado el avistamiento del tití cabeciblanco y el registro del paujil de pico azul, ambas especies endémicas y en peligro crítico de extinción. 

Por medio de cámaras trampa son monitoreados los jaguares. Foto: Conexión Jaguar (ISA)

ace apenas unos días, con cámaras de monitoreo lograron imágenes de dos jaguares en zona rural de Simacota, en Santander, donde se presenta gran cacería por retaliación, una de las principales causas de que hoy el jaguar se encuentre en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), como una especie ‘casi amenazada’.

Este hallazgo se realizó en el marco de Convivencia Humano-Felino, línea de acción complementaria de Conexión Jaguar, que busca sensibilizar y educar a las comunidades para generar conciencia sobre la pérdida de la biodiversidad y demostrar que puede existir una sana convivencia entre el hombre y los jaguares.

Para 2030 Conexión Jaguar, que desarrolla dos proyectos forestales en Colombia y uno en Perú, se ha puesto como meta de conservar 400 mil hectáreas en Latinoamérica, a través de 20 proyectos priorizados y la reducción de 9 millones de toneladas de CO2.  

Puma concolor

Desde 2016, Empresas Públicas de Medellín, trabaja en torno al puma concolor (Puma, León de Montaña o Lion), en la zona de influencia de Hidroituango, especialmente en áreas rurales entre los municipios de Ituango y Peque.

El estudio realizado evidenció que el hábitat de este animal se encuentra altamente perturbado y en franco deterioro por causa de la cacería, minería ilegal, ganadería extensiva, los cultivos ilícitos, la agricultura sin técnicas adecuadas, las quemas y la tala indiscriminada.

El trabajo, desarrollado con un equipo de especialistas de la Universidad de Antioquia, se centró en verificar y establecer la presencia del puma en la zona y poder definir e implementar las medidas de protección y manejo para su conservación. Para determinar la existencia del felino, fueron instaladas una serie de “trampas cámara”, a través de las cuáles se pudo realizar un análisis del mismo. 

La devastación de su hábitat natural es una de las mayores amenazas para el puma concolor en Colombia. Foto: Pixabay. 

El puma concolor, como se lo denomina científicamente, es una especie clave por su papel de depredador tope en la cadena alimenticia, por esto la necesidad de generar mayor información sobre los sitios en los que habita, sobre sus presas naturales y el estado de los ecosistemas que las contienen, así como el planteamiento de estrategias de conservación y alternativas de manejo adecuadas para mitigar posibles conflictos hombre-felino. 

De otro lado, desde hace tres años, Drummond Ltd. y Corporación Autónoma Regional de Cesar (Corpocesar), establecieron un acuerdo para la liberación de especies silvestres. Uno de los compromisos de la minera es la protección de la fauna y flora silvestre en su área concesionada, en particular en aquellas destinadas para la conservación. 

Cada año la compañía realiza jornadas de liberación aprovechando esas zonas ideales para la preservación, que cuentan con una gran oferta alimentaria para las especies. En los últimos 3 años más de 1.100 especies de aves, reptiles, mamíferos, babillas, codorniz, tierrelita, papayeros, torcazas, boas, zorros, monos, entre otros) que hacen parte del patrimonio de biodiversidad de la región, han sido rescatados, atendidos y reubicados en las áreas de preservación para proteger esta fauna silvestre.

De esta forma, las empresas contribuyen a la preservación y conservación de diferentes especies que por una u otra razón tienen algún riesgo o amenaza.