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Conexión Jaguar registra siete especies amenazadas y otras 42 especies en el humedal más grande del planeta: ellos también permanecen en casa

Ocho jaguares y seis nutrias gigantes, entre otras especies ‘amenazadas’, hacen parte de las especies de mamíferos, reptiles y aves que fueron registradas por Conexión Jaguar, el programa de sostenibilidad de ISA y su filial ISA CTEEP en alianza con South Pole y Panthera. Estos resultados fueron posibles gracias a la instalación de 48 cámaras trampa en la Serra do Amolar, territorio declarado por la Unesco como Patrimonial Natural de la Humanidad, y que forma parte del humedal más grande del planeta ubicado en Brasil.

Esta alianza apoya el proyecto del Instituto Homen Pantaneiro para realizar acciones de conservación en 76.855 hectáreas de bosques y humedales, prevenir incendios a partir del monitoreo constante y contribuir a la mitigación del cambio climático a través de la reducción de emisiones de aproximadamente 46.000 toneladas de CO2 al año, lo que facilitará, más adelante, que el proyecto comercialice bonos de carbono certificados con altos estándares internacionales para complementar la conservación de la biodiversidad y el desarrollo comunitario.

Entre las 49 especies registradas, se destaca la presencia de siete de ellas, clasificadas como ‘amenazadas’ en la lista roja de la Unidad Internacional para la Conservación de la Naturaleza: nutria gigante (Pteronura brasiliensis) – en peligro de extinción; jaguar (Pantera onca) – casi amenazado; armadillo gigante (Priodontes maximus) – vulnerable; danta (Tapirus terrestris) – vulnerable; oso hormiguero gigante (Mrmecophaga tridactyla) – vulnerable; pecarí de labio blanco (Tayassu pecari) – vulnerable, y pavón muitú (Crax fasciolata) – vulnerable.

Además de las siete especies amenazadas, se registraron otras 42 especies de mamíferos, reptiles y aves, lo que demuestra el éxito de las acciones de conservación de la zona, en un momento en el que tanto animales como seres humanos buscan un refugio seguro para protegerse y permanecer en casa.

Ellos están amenazados y Conexión Jaguar apoya su protección

Ariranha (Pteronura brasiliensis) – en peligro de extinción

La nutria gigante tiene una baja tolerancia a los disturbios en su hábitat, por lo que su presencia indica buenas condiciones de conservación del área. Además, al tener costumbres acuáticas, es indicadora de la buena calidad del agua y una comunidad saludable de peces. En algunas ocasiones los pescadores la consideran como competencia, por lo que ocasionalmente intentan cazarlas.

Onca pintada Panthera onca) – casi amenazado

El jaguar tiene la capacidad de regular la distribución, abundancia y conducta de los animales de los que se alimenta, manteniendo la dinámica de los procesos ecológicos. Su presencia indica un buen estado de salud de los ecosistemas, ya que es sensible a la cacería, a las fuentes de agua contaminadas y a los cambios de cobertura por el uso de tierras para la agricultura, la minería y la ganadería.  

Tatú canastra (Priodontes maximus) – vulnerable

Las madrigueras que construyen los armadillos gigantes crean nuevos tipos de hábitat que son usados por otras especies como lugar de descanso y de búsqueda de alimentos, por lo que se le considera un ingeniero de hábitats. Además, sus madrigueras poseen túneles que ayudan a la infiltración de agua y a la distribución de nutrientes en el suelo del bosque. Se ha calculado una disminución del 30% de su población, entre otros aspectos, por la deforestación y la cacería para el consumo de su carne y el tráfico ilegal.

Anta (Tapirus terrestris) – vulnerable

La danta es uno de los mamíferos más grandes de los bosques de Sudamérica. Se le conoce como “el arquitecto de la selva”, ya que se alimentan de diferentes frutos por lo que son buenos dispersores de semillas, ayudando a la regeneración del bosque. Debido a su enorme tamaño y gran peso (150 a 250 kg), al abrirse paso entre las plantas, crean caminos que luego son utilizados por diversos animales. Entre sus principales amenazas están la cacería y la pérdida de hábitat.

Conexión Jaguar, una apuesta por el planeta

Para el año 2030, el programa se ha trazado la meta de conservar 400 mil hectáreas de bosque del Corredor del Jaguar en Latinoamérica y la reducción de 9 millones de toneladas de CO2. A la fecha van 436.533 hectáreas protegidas, 139 especies de fauna registradas y un potencial de reducción de 4 millones de toneladas de CO2 entre los siete proyectos forestales en Colombia, Brasil y Perú. Más información en: conexionjaguar.org.